Adéu, leer con esfuerzo.Tengo hipermetropía
Leer cansa. Las pantallas por la tarde, más.
Es una cuestión de enfoque.

Tus ojos no están dañados. Están sanos. Solo que sus piezas no encajan del todo, y eso es lo que te hace ver borroso. Todo depende de dónde enfoca la luz.
El ojo es un poco más corto, así que la luz aún no ha terminado de enfocar cuando llega a la retina.
Las respuestas.
Los métodos que solemos plantear para este problema, con el motivo de cada uno. Cuál es el tuyo lo deciden tus ojos.
Trabajamos con seis métodos. En la primera visita medimos tus ojos y te decimos el mismo día cuál encaja contigo, o si esto no es para ti.
Ver los seis tratamientosLas que la gente pregunta de verdad.
Se confunden a menudo, porque las dos hacen que mirar de cerca canse. La hipermetropía viene de la forma del ojo: es un poco más corto, y la luz aún no ha terminado de enfocar cuando llega a la retina. La vista cansada viene del cristalino, que a partir de los cuarenta y cinco, más o menos, se vuelve rígido y deja de enfocar de cerca. Se pueden tener las dos a la vez. En la primera visita medimos cuál es la tuya.
Porque el ojo compensa. Con hipermetropía, la luz aún no ha terminado de enfocar cuando llega a la retina, y el cristalino hace un esfuerzo de más para enfocarla. De lejos ese esfuerzo suele bastar; de cerca cuesta más, y por eso leer cansa, y las pantallas por la tarde, más.
A partir de los 18 años y con una graduación estable. No hay límite por arriba. A partir de los cuarenta y cinco, más o menos, el cristalino de cualquier ojo empieza a volverse rígido, y eso cambia qué tratamiento te va mejor. Es una de las cosas que resuelve la primera visita.
De lejos, ese es el objetivo. Pero a partir de los cuarenta y cinco, más o menos, el cristalino de cualquier ojo se vuelve rígido y casi todo el mundo acaba usando gafas de cerca. Eso pasa con tratamiento y sin él, y te diremos con honestidad qué puedes esperar.
Durante el tratamiento, no. Unas gotas anestesian el ojo y no se nota dolor; sí notas presión y luces. Después depende del tratamiento: con SMILE Pro y Femto-LASIK lo habitual son unas horas de escozor y lagrimeo el primer día. Con PRK son entre tres y cuatro días de molestias reales, y por eso lo decimos en su propia página. Te damos gotas y pauta para todo ello.
Sí, y lo decimos el mismo día. Una córnea demasiado fina o con una forma poco habitual, una graduación que aún se mueve, un ojo seco importante o ciertas enfermedades de la retina pueden dejar el láser fuera. A veces la respuesta es una lente en lugar de un láser, y a veces es esperar o no operarse. Por eso la primera visita es gratis: para poder decirte que no sin que te haya costado nada.
Adéu, quizás.
Media hora, sin coste, y una respuesta clara el mismo día. Medimos tus ojos, conocemos cómo los usas y te decimos cuál de nuestros tratamientos encaja, si es que encaja alguno.